Fusagasugá ciudad de flores y plantas ornamentales, si tiene tiempo puede entrar a la hacienda Coloma donde se fabrica el café del mismo nombre, la quinta de Coburgo y la zona Arqueológica. A partir de la década de 1980 se elevó notoriamente el crecimiento urbano, especialmente hacia el suroeste del área urbana. Se prevé que como consecuencia del mejoramiento de la movilización desde y hacia Bogotá D.C., por la construcción de la doble calzada en la Carretera Panamericana y la prolongación de TransMilenio que agilizaría el paso por Bosa y Soacha
Fusagasugá fue inicialmente un cruce de caminos. Lugar de paso obligado, pues era el único terreno relativamente plano en medio del recio relieve de la vertiente suroccidental del altiplano Cundiboyacense. Allí tuvo asiento uno de los primeros mercados de las comunidades indígenas que habitaron el centro del país, debido a que confluían muiscas, panches y pijaos.
Es precursora del ritmo original de la Rumba Criolla: La fue reconocida por la Ordenanza Departamental No. 14 de 27 de julio de 1994 como aire folclórico oficial del Departamento de Cundinamarca y como aire folclórico de Fusagasugá con el Acuerdo Municipal No. 39 del 19 de noviembre de 1994; con el que además se creó un festival para divulgar y promocionar esta manifestación artística, que se ha dicho nació en este municipio ante ciertas evidencias sobre el natalicio de uno de sus mayores exponentes, Emilio Sierra Baquero.
Los pueblos más cercanos son Arbelaez, Silvania, Pasca y Tibacuy.
A la ciudad se puede acceder desde la capital por dos importantes vías: Carretera Panamericana y la vía por San Miguel.